Artículo actualizado el
1/14/25
En 2022, España dio un paso audaz al adoptar una legislación pionera para combatir el desperdicio alimentario. La Ley de Prevención de Pérdidas y Desperdicio Alimentario, vigente desde el 1 de enero de 2023, busca reducir significativamente el desperdicio a lo largo de toda la cadena de suministro, desde la producción hasta el consumidor final.
Para Comerso Iberia, esta ley representa una verdadera oportunidad para transformar la gestión de los residuos alimentarios y promover un modelo económico más sostenible.
España se encuentra entre los países de la UE con el mayor nivel de desperdicio alimentario, con alrededor de 4,2 millones de toneladas de alimentos desechados cada año¹. Este fenómeno tiene importantes consecuencias económicas, ambientales y éticas. En un mundo donde el hambre afecta a millones de personas y la producción de alimentos contribuye significativamente a las emisiones de gases de efecto invernadero, reducir el desperdicio es imperativo.
Esta nueva legislación se alinea con los objetivos de sostenibilidad de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas y del Pacto Verde Europeo, que llama a reducir a la mitad el desperdicio alimentario para 2030. También refuerza el compromiso de España con una economía circular, donde los recursos se utilizan de manera más eficiente, minimizando así los residuos.
La ley impone obligaciones claras a las empresas alimentarias, incluidas las de hostelería y distribución, para limitar el desperdicio en cada etapa de la cadena de valor. Algunas de las medidas clave son:
Planes de prevención del desperdicio :
Las empresas deben elaborar estrategias específicas para reducir el desperdicio, incluyendo la adaptación de la oferta a la demanda y la implementación de buenas prácticas de almacenamiento.
Donación de alimentos :
Los alimentos no vendidos pero comestibles deben donarse a organizaciones benéficas, contribuyendo así a la lucha contra la pobreza alimentaria.
Transformación de alimentos :
Los productos que no cumplen con los estándares estéticos o de calidad para la venta deben reutilizarse en forma de mermeladas o conservas, evitando así su desperdicio.
Transparencia y seguimiento :
Las empresas deben llevar un registro de los alimentos desperdiciados y de las acciones emprendidas para reducir este desperdicio, transmitiendo estos datos al Ministerio de Agricultura.
Promoción del consumo responsable :
La ley también fomenta campañas educativas para incentivar a los consumidores a adoptar comportamientos responsables, como la planificación de las compras y una mejor comprensión de las fechas de caducidad.
Esta legislación no solo ofrece beneficios ambientales y sociales, sino que también representa oportunidades significativas para el sector alimentario. Al reducir el desperdicio, las empresas pueden ahorrar en producción, logística y gestión de residuos, al tiempo que mejoran su competitividad. En un contexto donde los consumidores priorizan las iniciativas sostenibles, adoptar estas prácticas se convierte en una ventaja estratégica.
En Comerso Iberia, estamos convencidos de que esta legislación es una oportunidad para establecer una cultura empresarial centrada en la responsabilidad social y ambiental. Al reducir el desperdicio, contribuimos a un futuro más sostenible y fortalecemos nuestra relación con consumidores cada vez más atentos a las marcas responsables.
Aunque la ley presenta ventajas indiscutibles, su implementación puede plantear desafíos, especialmente para las empresas que aún no han adoptado políticas de sostenibilidad. Los costos de inversión en sistemas de seguimiento y adaptación de procesos pueden ser significativos, especialmente para las PYMES. Sin embargo, estas inversiones deben verse como pasos hacia una mayor sostenibilidad y eficiencia.
Las grandes empresas del sector HORECA también deben optimizar su logística y revisar la gestión de sus inventarios, especialmente para los productos perecederos. No obstante, el desarrollo de nuevas tecnologías facilita esta transición hacia prácticas más sostenibles.
El papel de Comerso Iberia en la lucha contra el desperdicio alimentario
En Comerso Iberia, nos comprometemos a acompañar a las empresas en la implementación de esta ley y a optimizar su gestión del desperdicio alimentario. Ofrecemos soluciones tecnológicas y logísticas que permiten a nuestros clientes gestionar mejor sus excedentes alimentarios, reduciendo así el desperdicio y promoviendo un uso más sostenible de los recursos. Además, colaboramos estrechamente con bancos de alimentos para garantizar que los productos no vendidos lleguen a quienes más lo necesitan.
La Ley de Desperdicio Alimentario refleja una creciente necesidad social: establecer un modelo de producción y consumo de alimentos más ético y sostenible. Juntos, podemos generar un impacto positivo en el medio ambiente y las comunidades. Cada avance hacia la reducción del desperdicio es un paso hacia un futuro más justo y sostenible.
Este giro representa un avance significativo en la lucha por la sostenibilidad y la responsabilidad social en el sector alimentario. Aunque presenta desafíos, también abre la puerta a numerosas oportunidades para innovar y fortalecer la relación con los consumidores. En Comerso Iberia, continuamos apoyando esta transición hacia una gestión más sostenible, convencidos de que el futuro de la alimentación depende de nuestras acciones hoy.
¹ Food waste and food waste prevention Eurostat 2021