Artículo actualizado el
9/17/24
El desperdicio alimentario representa una amenaza significativa para nuestros recursos naturales y nuestra seguridad alimentaria. En 2021, los europeos desecharon aproximadamente 58,4 millones de toneladas de residuos alimentarios¹ , comestibles o no, lo que equivale a 131 kg por habitante, una cifra que se ha mantenido relativamente estable en los últimos años. Este artículo analiza la magnitud del desperdicio, sus consecuencias y las acciones emprendidas por la Unión Europea (UE) para abordarlo.
El desperdicio alimentario, que incluye también las pérdidas antes del consumo, es un desafío global. Según la FAO, un tercio de los alimentos producidos a nivel mundial se pierde o se desperdicia. En Europa, más del 53 % de los residuos alimentarios provienen de los hogares, representando el 54 % del total (70 kg por habitante), mientras que el 46 % restante se origina en la cadena de suministro: 21 % de los fabricantes de productos alimenticios y bebidas (28 kg), 9 % de restaurantes y servicios de catering (12 kg), 9 % de la producción primaria (11 kg) y 7 % del comercio minorista (9 kg)¹ .
Los comportamientos relacionados con el desperdicio varían considerablemente entre los países de la UE. Por ejemplo, un belga desecha en promedio 250 kg de residuos alimentarios al año, seguido por los daneses con 221 kg por habitante. En el otro extremo, los eslovenos y croatas destacan como los más responsables, con solo 68 y 71 kg respectivamente. Francia se encuentra en la media europea con 129 kg por habitante, según Eurostat.
Las repercusiones del desperdicio alimentario son amplias¹ :
La UE se ha comprometido a reducir a la mitad el desperdicio alimentario per cápita para 2030, adoptando varias medidas clave:
En julio de 2023, la Comisión Europea propuso objetivos jurídicamente vinculantes para 2030, incluyendo:
La concienciación es crucial para combatir el desperdicio alimentario. La UE y sus Estados miembros implementan campañas educativas para informar al público sobre prácticas como la conservación de alimentos y la correcta interpretación de las fechas de caducidad. Iniciativas como los "días contra el desperdicio alimentario" muestran cómo la comunidad puede involucrarse.
El desperdicio alimentario en Europa constituye un desafío importante que requiere acción colectiva y coordinada. La UE, sus Estados miembros y la sociedad civil deben trabajar juntos para reducir este fenómeno. Los esfuerzos legislativos y las campañas de concienciación son esenciales para transformar los hábitos de consumo y preservar nuestros recursos para las generaciones futuras. El futuro de la seguridad alimentaria en Europa depende de nuestra capacidad para actuar desde ahora.
¹ Food waste and food waste prevention Eurostat 2021