Artículo actualizado el
12/11/24
El desperdicio alimentario se refiere a la pérdida de alimentos aptos para el consumo en diferentes etapas de la cadena de suministro.
Este problema tiene consecuencias ambientales, económicas y sociales:
Para reducirlo, España está avanzando con un Anteproyecto de Ley de Prevención de Pérdidas y Desperdicio Alimentario, que busca mitigar este problema a nivel nacional. A su vez, algunas comunidades autónomas ya han implementado leyes específicas.
El desperdicio de alimentos afecta a empresas de varios sectores, especialmente:
Todas estas empresas juegan un papel clave en la cadena de suministro alimentaria y son responsables de gran parte de los desperdicios que se generan.
Las organizaciones afectadas deben adaptar sus modelos de negocio y desarrollar estrategias de reducción del desperdicio, no solo para cumplir con la normativa, sino también para mejorar su competitividad y sostenibilidad.
El Plan de Prevención de las Perdidas y el Desperdicio Alimentario, propuesto en el anteproyecto de ley, es obligatorio para empresas dentro de la cadena de suministro alimentaria. Este plan busca reducir las pérdidas a lo largo de la producción, distribución y consumo de alimentos. Implementarlo puede traer beneficios como :
La compañía SGS, líder en inspección, verificación, ensayos y certificación, ofrece a las empresas soporte completo en cuanto al diseño e implementación de un Plan de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario (PPDA) eficaz que consiga reducir el desperdicio alimentario de la organización.
Con todo ello, se logra mejor la productividad, alineándose con los objetivos de la economía circular y contribuyendo a los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible), mientras se consigue un ahorro significativo de los costes asociados y se optimizan procesos.
Si necesitas más información, puedes solicitarla tomas.navarro@sgs.com
Es un programa voluntario ,que incluye la emisión de un documento de verificación anual, que está dirigido a todos los agentes involucrados en la cadena alimentaria y permite evidenciar los esfuerzos que ya se llevan a cabo en muchas empresas para reducir las pérdidas y el desperdicio de alimentos.
1. Diagnóstico
Se evalúan las operaciones de la empresa para identificar las áreas donde se genera mayor desperdicio alimentario. Esta fase permite entender la magnitud del problema y sus causas subyacentes.
2. Objetivos cuantificables
A partir del diagnóstico, se establecen metas específicas y alcanzables para reducir el desperdicio alimentario.
“Estas metas deben ser medibles para evaluar el progreso y el éxito del plan.”
3. Control y seguimiento
Se implementa un sistema de monitoreo continuo para verificar el cumplimiento de los objetivos, evaluar la efectividad de las medidas implementadas y realizar ajustes en caso necesario.
“El seguimiento garantiza la mejora continua y la adaptación a nuevas necesidades o desafíos.”
Para reducirlo, España está avanzando con un Anteproyecto de Ley de Prevención de Pérdidas y Desperdicio Alimentario, que busca mitigar este problema a nivel nacional. A su vez, algunas comunidades autónomas ya han implementado leyes específicas.
Tomás Navarro Alcacer
Desarrollo de Negocio UR Levante
Sostenibilidad y Cambio Climático